En un mundo donde las compras se hacen con un solo clic y la publicidad nos hace creer que necesitamos cosas que en realidad no necesitamos, no es de extrañar que muchas personas estén luchando con deudas. Ya sea que te hayas endeudado para pagar cuentas médicas, comprar una casa o financiar una educación, es importante tener un plan para pagar esa deuda.
Si no tienes un plan para pagar tu deuda, es posible que nunca salgas de ella. La mayoría de los préstamos tienen intereses que se acumulan con el tiempo, lo que significa que cuanto más tiempo tardes en pagar, más dinero tendrás que pagar al final. Además, si no pagas tus deudas, tu puntaje crediticio disminuirá, lo que puede dificultar la obtención de préstamos en el futuro.
Pero con un plan de pago, puedes tomar el control de tu situación financiera y comenzar a trabajar en tu deuda de manera efectiva. Aquí te mostraremos cómo construir un plan de pago para tus deudas.
El primer paso para elaborar un plan de pago de deuda es saber exactamente cuánto debes. Haz una lista de todas tus deudas, la cantidad que debes, su tasa de interés y su fecha de vencimiento. Si tienes varias tarjetas de crédito, puedes agregar un porcentaje de tu deuda total a cada una en función de tu saldo pendiente y la tasa de interés.
Ahora que tienes una lista clara de tus deudas, es hora de planificar cómo pagarlas.
Hay dos estrategias comunes para pagar tus deudas: el método de la bola de nieve y el método de la avalancha. El método de la bola de nieve implica pagar primero la deuda más pequeña y luego aplicar ese pago al siguiente pago más pequeño, creando un efecto bola de nieve. El método de la avalancha implica pagar primero la deuda con la tasa de interés más alta y luego aplicar ese pago al siguiente pago con la tasa de interés más alta, creando un efecto avalancha.
El método de la bola de nieve es perfecto si necesitas un impulso motivacional para comenzar a pagar tus deudas. Esto es porque puedes ver el progreso más rápido de esta manera. Empiezas pagando la deuda con el saldo más bajo, y cuando esa deuda esté pagada, puedes aplicar ese pago a la siguiente deuda más pequeña.
Por ejemplo, con la lista de deudas anterior, empezarías por pagar primero la deuda de la tarjeta de crédito B. Una vez pagada esa deuda, puedes aplicar ese pago a la siguiente deuda más pequeña, que es la deuda de la tarjeta de crédito A. Continúa haciéndolo hasta que todas tus deudas estén pagadas.
El método de la avalancha es excelente si quieres minimizar la cantidad de interés que pagas a lo largo del tiempo. Este método implica pagar primero la deuda con la tasa de interés más alta y luego aplicar ese pago al siguiente pago con la tasa de interés más alta. De esta manera, puedes ahorrar más dinero a largo plazo.
Utilizando la misma lista de deudas anterior, empezarías por pagar primero la deuda de la tarjeta de crédito B debido a su tasa de interés más alta. Una vez que esa deuda esté pagada, puedes aplicar ese pago a la siguiente deuda con la tasa de interés más alta, que es la deuda del préstamo estudiantil. Continúa haciéndolo hasta que todas tus deudas estén pagadas.
El siguiente paso es ajustar tu presupuesto mensual para que puedas hacer pagos adicionales en tus deudas. Revisa tus gastos mensuales y encuentra áreas donde puedas reducirlos. Corta cualquier gasto que no sea esencial. Canaliza estos ahorros para abonar a tus deudas.
También puede ser una buena idea considerar opciones adicionales de ingresos, como un segundo trabajo temporal o la venta de artículos en línea. Todo el dinero adicional que puedas conseguir debería ser aplicado a tu plan de pagos de deuda.
Es posible que puedas renegociar tus términos y condiciones de deuda para mejorar tu situación. A veces puedes negociar una tasa de interés más baja, una extensión del plazo o incluso un plan de pago revisado.
Llama a cada uno de tus acreedores y hazles saber que estás batallando para realizar tus pagos. Pregúntales si ofrecen algún plan de pago revisado o si pueden bajar tu tasa de interés. Si no estás seguro de cómo hacerlo, buscar ayuda de un asesor financiero.
Por último, pero no menos importante, es importante que perseveres en tu plan de pago. Puede llevar tiempo pagar todas tus deudas, pero nunca debes rendirte. Mantén la motivación creando un registro de seguimiento de tus progresos, revisando constantemente tu presupuesto y recordándote a sí mismo que cada pago extra acerca un poco más a tu objetivo final.
Con una estrategia sólida a largo plazo y la voluntad de perseverar, cualquier persona puede construir un plan de pago eficiente para nuestras deudas. Siempre es recomendable buscar asesoramiento de un experto si no estás seguro por dónde empezar. Pero una vez que tengas tu plan en marcha, estarás en el camino correcto para recuperar tu libertad financiera y estar en control de tus finanzas.